35: Quemado con leche

Al abrir los ojos pude darme cuenta de que el sangrado se detuvo; pensaba en lo que había hecho y en todo el personal que me rodeaba. No entendía tanta exageración, aunque probablemente era debido a los sentimientos que tenía por mí y no por otra cosa.

—Sarita —el doctor se acercó a mí visiblemente...

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