66: Un pie en la tumba

Miré a Lorcan que manejaba con cierto enfado; su ceño se encontraba fruncido y golpeaba el volante con su dedo en repetidas ocasiones.

—Entiendo que te encuentras enfadado por el cambio de las cosas, pero debes saber que no tuve más opción que acceder a lo que Erick me pedía. Además de eso, él me d...

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