86: No deja de ser un niño

Madison aceptó lo que le había pedido y organizó todo para que ellos llegaran. Me quedé esperando en el cuarto de prueba y cuando miré la cabeza de mi amiga asomarse por la puerta, fue que supe que ellos habían llegado.

—Vamos, tienes que salir. Incluso tus abuelos han venido; no quisieron perders...

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