Capítulo 88 88

—¿Por qué nunca te callas y escuchas? —rió Ian, negando con la cabeza mientras sostenía su rostro entre sus grandes manos—. No tienes que entender nada, me gustas. No creí necesario decírtelo porque te lo he demostrado… Y además, nunca te he follado, Susan.

La forma en que lo dijo hizo que Susan lo...

Inicia sesión y continúa leyendo