Capítulo 18 18

El sonido metálico de la caja de herramientas al apoyarse sobre el porche de madera me obligó a soltar el teléfono. Me puse de pie de un salto, intentando alisar las arrugas invisibles de mi suéter para disimular la agitación que el chat con Cazador me había dejado en el pecho.

Cuando abrí la puerta...

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