Capítulo 19 19

El almacén de Marta olía a café molido, canela y pan casero. Era mi rincón favorito del pueblo, un espacio de madera donde el ritmo del mundo se detenía y los miedos sobre las sombras del bosque o las huellas en mi porche no tenían lugar.

Había ido temprano a abastecer la alacena, pero me encontraba...

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