Capítulo 28 28

Después de que Bruno terminó su café y se marchó en silencio junto a Atlas, la cabaña quedó sumida en una calma extraña, casi pesada. Sus palabras seguían retumbando en cada rincón de mi cabeza como un eco persistente: «Llevas mucho tiempo esperando que algo te alcance».

Intenté concentrarme en el...

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