Capítulo 39 39

Sostener la empuñadura de una sierra cruzada de dos manijas junto a un tipo de casi dos metros no estaba en mis planes para un domingo a la tarde. Mucho menos frente a cientos de vecinos que vitoreaban desde las vallas de madera del escenario.

El tronco de pino, grueso y húmedo, descansaba firme sob...

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