Capítulo 40 40

El regreso a la cabaña transcurrió en un silencio espeso. Ya no era la tensión incómoda de los primeros días, sino un silencio protector, sostenido únicamente por el murmullo del motor y la calefacción al máximo que entibiaba nuestros pies.

Bruno manejaba con la vista clavada en el camino, que a esa...

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