Capítulo 41 41

El primer rayo de sol se filtró por el ventanal de la cabaña, trayendo consigo ese silencio que solo existe en la montaña después de una helada fuerte. El aire olía a resina y madera quemada. En la salamandra solo quedaba un colchón de brasas rojas que todavía mantenía la sala tibia.

Me desperté des...

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