Capítulo 38 Serena

Serena

Al mirar por la ventana, una emoción me invade y una lágrima se desliza por mi mejilla. Maximiliano toma mi rostro y acaricia suavemente mi mejilla.

—Supongo que esas lágrimas son de felicidad; si no es así, no dudaría en hacer que el piloto regrese a España —bromeo.

—Si, son de felicidad ...

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