Capítulo 34 TREINTA Y CUATRO

Santiago guió a Emma hasta su despacho y una vez entraron él cerró la puerta, él no iba a perder el tiempo con esa mujer, por lo que iría directo al grano.

—¿A qué has venido Emma? — la mujer se paseó por el lugar.

—Está muy linda la casa, bueno, hasta dónde he podido verla — Santiago la miraba co...

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