Capítulo 38 TREINTA Y OCHO

—Diego — susurró una vez salió de su asombro.

—Luciana — dijo mirándola con gran intensidad que la puso muy nerviosa — ¿Te encuentras mejor? — preguntó realmente preocupado, el día de ayer había ido a buscar a su madre pero no la encontró eso lo molestó en sobremanera.

—Ya estoy mucho mejor, graci...

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