Capítulo 14 La llave de hierro

El sedán negro cortaba la autopista a toda velocidad, dejando atrás la imponente silueta de la metrópolis. Los rascacielos de cristal y acero, que hasta hace unas horas parecían el centro absoluto de su universo, se desdibujaron bajo la intensa lluvia de la madrugada. Habían salido de la ciudad en s...

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