Capítulo 16 La química de la venganza

El aire tóxico del sótano comenzaba a irritarles los ojos y a rasparles la garganta con cada respiración, pero la adrenalina amortiguaba el escozor. Dante no perdió un segundo más. Con movimientos precisos y calculados, comenzó a vaciar los archivadores metálicos, seleccionando los contratos de adua...

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