Capítulo 24 Cenizas y libertad

El aire helado de la mañana golpeó sus rostros apenas cruzaron las puertas de cristal del Centro de Convenciones. A sus espaldas, el caos era un monstruo rugiente; los gritos de los reporteros y el destello cegador de los flashes los perseguían como una jauría hambrienta.

El chófer de Dante ya esta...

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