Capítulo 31 Jaque a la reina

A la mañana siguiente, el sol pálido de Nueva York apenas lograba colarse por la estrecha ventana del baño en Brooklyn. Lidia se miró al espejo mientras abotonaba una blusa de seda blanca bajo un traje sastre azul marino. Era uno de los pocos conjuntos formales que había rescatado de su antigua vida...

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