Capítulo 32 Ruido y nueces

El contraste entre la atmósfera esterilizada del rascacielos y el caos ensordecedor de Wall Street golpeó a Lidia en cuanto cruzaron las puertas giratorias del edificio. El viento frío de la mañana le alborotó el cabello, pero ella apenas lo notó. Su corazón seguía latiendo a un ritmo frenético, bom...

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