Capítulo 21 Te dejaré en silla de ruedas

LINA

—¿Leo, te he dicho lo atractivo que estás hoy? —Sonreí mientras entraba en su despacho y me sentaba en su regazo. Sabía lo que hacía, claro que lo sabía.

—¿Qué quieres? —preguntó, desconfiado, aunque me rodeó la cintura con los brazos y dejó de trabajar.

—¿No puedo halagar a mi maravilloso n...

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