Capítulo 43 Altar de sangre

LEO

Golpeé el saco de boxeo una y otra vez, como si fuera la cara de Alyosha. No podía sacarme su imagen de la cabeza. Llevaba una semana desde que Lina aceptó que me casara con Ivanka, y desde entonces, apenas me dirigía la palabra. Ni una mirada, ni una conversación real. Se mudó de habitación si...

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