Capítulo 5 La sílaba y la segunda bala

La sílaba y la segunda bala

La tarde en la Fortaleza de Cristal no pasó; se estiró como una condena de horas muertas.

Me dejaron recorrer el primer piso bajo la vigilancia silenciosa de las cámaras. Encontré un invernadero de cristales esmerilados cerrado con tres candados de hierro, un comedor in...

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