
Casada con el verdugo
Jill Trupper · En curso · 31.0k Palabras
Introducción
Isadora Varela firma un contrato matrimonial con la despiadada élite de Veridia para salvar a su familia de la ruina absoluta. Las reglas eran claras: un matrimonio de conveniencia con Adrián Moreira, el heredero limpio que sonríe en las portadas de las revistas. Pero en el altar, el velo se levanta y el engaño queda al descubierto. El hombre que la toma de la mano no es el hermano bueno.
Es Dante Moreira. El verdugo de la organización. El monstruo a la sombra del apellido y el mismo hombre que ejecutó a Mateo, el amante secreto de Isadora, dejándolo desangrado en los acantilados de la ciudad.
Atrapada en la imponente Fortaleza de Cristal, Isadora descubre que su jaula no tiene salida. Dante no busca una esposa sumisa; exige una prisionera que duerma en su cama y que aprenda a pedirle perdón con la boca abierta. Si ella intenta huir, su hermana menor pagará el saldo del contrato.
Sin embargo, el verdadero peligro no es sobrevivir a la frialdad del verdugo, sino las verdades que él arroja sobre la mesa junto al café matutino. Entre fotografías robadas y secretos del distrito portuario, Isadora se enfrenta a una sospecha destructiva: el amor que vino a vengar nació bajo la mirada vigilante de Dante. Mateo trabajaba para él, y ella fue elegida mucho antes de que la deuda de su padre existiera.
Capítulo 1
El hombre del altar
El velo me asfixiaba.
No era por el encaje de seda. Era por la mentira que sostenía.
Avancé por la nave central de la Catedral de Veridia con los dedos enterrados en el ramo de rosas blancas. Demasiado perfectas. Demasiado limpias. Parecían flores para un entierro. Conté cada paso sobre el mármol para no pensar en Mateo. Para no recordar el sabor a café y a pánico de nuestro último beso en el distrito portuario. Para olvidar el sonido del disparo que lo ejecutó en los acantilados.
El órgano de la iglesia rugía. Incienso. Cera quemada. El roce violento del satén contra mis rodillas. Me habían tirado el pelo hacia atrás con tanta fuerza que me dolían las sienes. Pero el verdadero dolor lo tenía debajo de las costillas.
A mi lado, mi padre caminaba con la mirada fija al frente. Sus hombros caídos apestaban a derrota. El contrato que firmó tres noches atrás no era un acuerdo comercial. Era una condena de sangre. Y las deudas de sangre con El Consorcio no se pagan con dinero. Se pagan con una hija vestida de novia.
Recordé la fotografía sobre la mesa de la oficina notarial. Adrián Moreira. El heredero de la portada de las revistas. El filántropo, el tipo que sonreía, el hermano que no se manchaba las manos de rojo. Mi padre me lo había jurado: «Adrián es el bueno, Isadora. Con él estarás a salvo».
El bueno. El cebo.
Al final del pasillo, bajo el arco de piedra negra, el novio esperaba de espaldas.
Era alto. De hombros anchos. El traje oscuro parecía hecho a medida para un cuerpo que no pedía permiso para ocupar el espacio. Había una quietud de piedra en su nuca. La arrogancia salvaje de quien sabe que el mundo entero va a alinearse a sus pies.
Miré a la segunda fila. Mi hermana Emilia me observaba con los ojos desorbitados y el vestido demasiado grande. Mi madre rezaba en silencio, pálida como un cadáver.
Mi padre me soltó la mano. Sus dedos temblaron antes de dejarme ir. Cumplió su parte. Me entregó al lobo.
Me paré al lado del hombre que iba a adueñarse de mi vida y giré la cabeza.
El aire se congeló en mis pulmones.
No era Adrián.
Era el otro.
Dante Moreira.
El monstruo a la sombra del apellido. El verdugo de la familia. El hombre que había apretado el gatillo contra el pecho de Mateo.
Lo reconocí al instante por la cicatriz fina que le partía la ceja izquierda. Por la mandíbula tensa, dura como el hierro. Por los ojos. Eran dos pozos oscuros, pacientes, fijos en mí. No me miraba como a una desconocida. Me miraba como si ya me hubiera tenido desnuda en su cama y solo estuviera esperando que yo lo aceptara.
El ramo me tembló en las manos. El pánico me subió por la garganta en una ola de fuego.
—No… —el susurro se me rompió en los labios.
Hice el amago de retroceder, pero a ambos lados del pasillo, hombres con trajes oscuros y las manos apoyadas en la cintura cerraron el paso. Nadie se movió. Nadie respiró.
Dante inclinó apenas la cabeza. Su voz me alcanzó, baja, letal, directa al oído.
—Di que sí, Isadora.
Mi nombre en su boca no sonó a boda. Sonó a veredicto.
Pensé en Mateo en el descampado de los acantilados. En su pecho destrozado. En el mensaje sin firma que nos llegó al día siguiente: Esto pasa cuando tocas lo que le pertenece a los Moreira. Dante Moreira había bajado el arma aquella noche. Y ahora me exigía un juramento de fidelidad.
—Este no es el trato —le dije entre dientes, sosteniéndole la mirada con todo el odio que pude reunir.
Él ni siquiera parpadeó.
—El contrato dice un Moreira. Nunca especificaron cuál. Firma esto, o tu hermana Emilia pasará la noche en el muelle con los cobradores. Tú decides.
El chantaje me golpeó la cara. Miré a Emilia. Era una niña. No iba a dejar que la destruyeran.
El sacerdote empezó a recitar los votos en un latín monótono. Las palabras caían sobre mí como paladas de tierra en una fosa. ¿Aceptas…? Aceptar era comprar la vida de mi hermana. Negarme era firmar la sentencia de muerte de toda mi familia.
Dante estiró la mano. No esperaba que yo la tomara; la atrapó.
Sus dedos estaban calientes, secos y asquerosamente seguros. Su pulgar presionó la base de mi mano, midiendo los latidos desbocados de mi pulso. Me deslizó un anillo de oro negro, pesado y grueso. Un grillete.
Llegó mi turno. La iglesia entera se quedó en un silencio sepulcral.
Miré a Dante. En sus ojos no había deseo, había una posesión absoluta y anticipada. Él ya había decidido cómo iba a doblegarme. Ya había calculado cuántas noches tardaría mi orgullo en romperse.
—Sí —dije. La palabra me supo a sangre y metal.
Él respondió de inmediato. Su «sí» fue una sola sílaba grave que vibró en las paredes de piedra y se me clavó detrás de los ojos.
El sacerdote nos declaró marido y mujer. Hubo aplausos educados y falsos. Mi padre bajó la cabeza, incapaz de mirarme.
Dante no me besó en los labios. Se inclinó hacia mi oreja, rozando el borde de mi velo con la boca. Su aliento olía a sándalo y a peligro.
—No compré una esposa, Isadora —susurró, tan bajo que me erizó la piel—. Compré una prisionera para mi cama.
Los dedos se me abrieron. El ramo de rosas blancas cayó al suelo. Uno de sus zapatos de cuero italiano aplastó los pétalos contra el mármol.
Me agarró de la cintura con una fuerza implacable, obligándome a girar hacia la salida antes de que mis rodillas cedieran. El calor de su palma atravesó la tela del vestido, marcándome la piel como un hierro al rojo vivo.
Salimos a la luz cegadora de Veridia. El auto negro nos esperaba con la puerta abierta. Adrián no estaba por ningún lado. El hermano bueno había sido solo la carnada.
Dante me empujó al interior del vehículo. Su mano se demoró un segundo de más en la curva de mi espalda, justo donde terminaba el escote. Una promesa silenciosa de lo que vendría después.
La puerta se cerró con un golpe seco. El mundo exterior desapareció tras los vidrios polarizados. Quedamos atrapados en el aroma a cuero y en un silencio asfixiante. Su pierna se presionó contra la mía de manera deliberada.
Me arranqué el velo con dedos torpes. Lo miré de perfil. Él seguía observándome de reojo, disfrutando de mi desesperación. Su mirada recorrió mi cuello y se detuvo en mi boca.
—Esta noche vas a aprender la primera regla de mi casa —sentenció.
Apreté el anillo contra mi piel hasta que me dolió el hueso.
—¿Cuál?
Dante se volvió por completo hacia mí. En sus ojos oscuros brilló un hambre antigua, un fuego frío que me heló la sangre.
—A pedirme perdón —hizo una pausa letal mientras el auto aceleraba hacia los acantilados—. Con la boca abierta.
Últimos capítulos
#15 Capítulo 15 Capitulo 15
Última actualización: 10/22/2026#14 Capítulo 14 Capitulo 14
Última actualización: 10/22/2026#13 Capítulo 13 Capitulo 13
Última actualización: 10/22/2026#12 Capítulo 12 Capitulo 12
Última actualización: 10/22/2026#11 Capítulo 11 Capitulo 11
Última actualización: 10/22/2026#10 Capítulo 10 Capitulo 10
Última actualización: 10/22/2026#9 Capítulo 9 Capitulo 9
Última actualización: 10/22/2026#8 Capítulo 8 Capitulo 8
Última actualización: 10/22/2026#7 Capítulo 7 Capitulo 7
Última actualización: 10/22/2026#6 Capítulo 6 Capitulo 6
Última actualización: 10/22/2026
Te podría gustar 😍
EL AROMA DE LA TRAICCIÓN
Renata Solano lo tiene todo.
Una exitosa casa de perfumes que construyó desde cero, una familia que ama y, en apenas tres días, se casará con Bruno Ferrer, el hombre que cree que es el amor de su vida.
Pero durante la celebración más importante de su carrera, un encuentro inesperado cambiará el rumbo de su vida.
Adriano Belmonte, uno de los hombres más poderosos del país, aparece en su fiesta dispuesto a comprar Casa Solano. Arrogante, seguro de sí mismo y acostumbrado a conseguir todo lo que quiere, no acepta fácilmente un no como respuesta.
Renata tampoco está dispuesta a dejarse intimidar.
Lo que ella no sabe es que el verdadero peligro no está frente a ella.
Está a su lado.
La venganza de la heredera y el CEO secreto
Fui adoptada por una familia, pero su otra hija adoptiva, Emilia, me tendió una trampa y terminé en prisión en su lugar. Ahora, estoy decidida a vengarme.
En mi camino aparece un inesperado protector: un multimillonario de bajo perfil que ha perdido la fe en el amor…
¿Se enamorará de mí? ¿Podremos liberarnos del pasado y tener un hogar juntos?
Solo un para siempre
Digo, porque debe existir una razón para que a estas alturas me siga afectando aquello que viví hace tantos años. Algo que explique, por qué los hechos que me llevaron hasta donde hoy estoy, me persigan sin cansancio.
Desde que todo comenzó, o acabó, depende de cómo se mire, no he podido avanzar. No realmente. Siempre hay algo que me hace regresar atrás.
Una frase. Un lugar. Una fecha.
Todo me lleva hacia él.
A mi supuesto "para siempre".
La frustración y la rabia me llenan cuando recuerdo cómo sucedió todo. Cómo fue capaz de mirarme a los ojos mientras besaba a otra, mientras tocaba a otra. Cómo fue capaz de culparme de todo cuando lo enfrenté.
El dolor de la traición fue horrible. No solo por lastimar mi orgullo, mi dignidad, sino también, por todo lo que provocó en mi posterior vida.
Me prometió un para siempre. Y nunca lo cumplió.
No al menos, de la forma en que debía.
Irresistible Adicción
Tras un divorcio que la dejó de pie, pero con el orgullo herido, ella ha aprendido que la vida no se detiene. Enfocada en reinventarse profesionalmente como organizadora de eventos y madre de una adolescente de dieciséis años; el romance no entra en sus planes. Menos aún si viene de la mano de un imponente hombre acostumbrado al control absoluto y a un mundo de lujos impecables.
El magnetismo entre ambos es inmediato, desatando un juego de seducción que desafía las inseguridades lógicas de una mujer real y el vertiginoso ritmo de vida de un millonario. Entre el caos de un nuevo comienzo y la intensidad de un deseo inesperado, ella tendrá que decidir si está lista para romper sus propias reglas y descubrir que las mariposas en el estómago se sienten igual a cualquier edad, o si son cosas de la adolescencia.
Nunca es tarde para un amor apasionado.
Mi padrino es mi Sugar Daddy
Después de un romance vertiginoso y ardiente, el mejor amigo de mi padre me rompió el corazón.
Me dijo que las cosas eran demasiado complicadas. Desordenadas. Incorrectas.
Que nunca podríamos estar juntos.
Sabía que me amaba, pero el miedo a arruinar a nuestra familia era demasiado grande.
Con demasiado en juego, sacrificó nuestros corazones y lo terminó.
Ahora ha vuelto y todavía me desea.
Todavía me ama.
Pero ahora… estoy comprometida con otro hombre.
Sobornando la Venganza del Multimillonario
Su vida es perfecta hasta que su castillo de cristal se derrumba. Su esposo admite haber sido infiel con nada menos que su propia hermana, y hay un hijo en camino. Liesl decide que la mejor manera de sanar su corazón destrozado es destruyendo lo único que él valora más que cualquier otra cosa: su carrera.
Isaias Machado es un multimillonario de primera generación estadounidense; él conoce el valor del trabajo duro y de hacer lo necesario para sobrevivir. Toda su vida ha estado orientada al momento en que pueda arrebatar la compañía McGrath de las manos de los hombres corruptos que una vez dejaron a su familia sin hogar.
Cuando Liesl McGrath se acerca al multimillonario para sobornarlo con información destinada a arruinar a su exmarido, Isaias Machado está ansioso por tomar todo lo que los McGrath valoran, incluyendo a Liesl.
Una historia de amor, venganza y sanación necesita comenzar en algún lugar, y el dolor de Liesl es el catalizador para la montaña rusa más salvaje de su vida. Que comience el soborno.
Tocada por el Velo - Trilogía de la Diosa Indomable - Libro 1
—Mírala... nuestra diosa de rodillas, tomando a dos de nosotros mientras los demás esperamos nuestro turno. Eso es devoción.
Hace nueve años, Sahiyra corrió al bosque y nunca regresó. Todos decían que debería haber muerto, las bestias salvajes no perdonan a las niñas pequeñas. Pero no la mataron. La criaron.
Ahora, a los diecinueve años, vive descalza, sin ataduras y completamente indomable. Caza con lobos, habla con cuervos y calma a las bestias heridas con solo un toque de sus manos brillantes.
No sabe nada de jerarquías, registros o las brutales políticas de harén de los clanes de bestias.
No tiene idea de que es la primera hembra nacida Myrren en doscientos años. O que su poder supera incluso el nivel divino más alto.
Cuando se topa con un grupo de caza de diez machos cambiaformas peligrosamente desatados... todo cambia.
Ellos lo sienten. Esa rara energía pulsando bajo su piel. Ese aura a la que sus bestias no pueden resistirse.
Algo sagrado. Algo intocable. Algo que los mismos dioses están observando.
Y si no tiene cuidado... su necesidad de ella se volverá salvaje. Pero Sahiyra no es una cosa frágil. Ella es la naturaleza. Ella es la Elegida. Y nació para romper el sistema.
🔥 Harén inverso
🐺 Cambiaformas bestiales
✨ Elegida/Diosa en ascenso
🌕 Profecía divina + vínculo primitivo
🩸 Magia salvaje, rituales de apareamiento, dominancia suave
💋 Heroína indomable con sangre de diosa
Actualizaciones DIARIAS
¡Entra. Sé reclamado. ¡Deja que el Velo te elija!
Seduciendo a mi Luna con Miel
Y no cualquier tipo de venganza.
Para ello necesitaba dejar atrás quién y qué era para forjar un nuevo lobo, uno más letal. Alguien que sería temido y cuyo nombre pasaría a la historia de la raza como el único que libró a las manadas del continente americano del maldito traidor: Alfa Bastian Crow.
Él le quitó su vida y sus sueños. Él le quitaría hasta su jodida alma y luego iría al mismísimo infierno para asegurarse de que ahí Bastian Crow continuara con un castigo eterno.
Reinelle solo sabía una cosa: Sobreviviría y regresaría a casa junto a su hija sin importar qué era lo que tuviera que hacer… o en qué se tuviera que convertir.
Soportaría torturas, derramaría sangre y no tendría piedad de sus enemigos.
Si el precio de sus libertades era matar unos cuantos lobos… bueno, ella no estaba en desacuerdo.
Ella lo ve como una bestia deformada por el odio.
Él la ve como una hembra que no se quebrará, incluso en cadenas.
Ese primer contacto no es romántico todavía, sino un choque de fuerzas salvajes. Lo que nace entre ellos es tensión, rabia y atracción envenenada.
Rompiendo las reglas
Michelle Ranieri es un hombre que sabe lo que quiere. Construyó la cadena de restaurantes más famosa de país desde cero. No ha llegado tan lejos por detenerse ante los obstáculos y es un hecho que nada lo va a detener de convencer a Laila que están hechos el uno para el otro. Si tiene que fingir ser su novio para ello, pues que así sea. Ella puede poner todas las reglas que quiera, pero todo el mundo sabe que algunas reglas están hechas para romperse.
Sin Segunda Oportunidad, Despreocupada y Próspera
Mi prometido estaba allí con su amante embarazada envuelta en sus brazos, burlándose de mí. —Sin mí, no eres nada.
Me di la vuelta y llamé a la puerta del hombre más rico de la ciudad. —Sr. Locke, ¿interesado en una alianza matrimonial? Estoy ofreciendo una participación de cien mil millones de dólares—más un futuro imperio empresarial, sin costo alguno.
Paraíso Cruel - Un Romance Mafioso
Llamar por accidente a tu jefe...
Y dejarle un mensaje de voz subido de tono cuando estás, eh... «pensando» en él.
Trabajar como la asistente personal de Ruslan Oryolov es un trabajo infernal.
Después de un largo día satisfaciendo cada capricho del multimillonario, necesito liberar estrés.
Así que, cuando llego a casa esa noche, eso es exactamente lo que hago.
El problema es que mis pensamientos siguen estancados en el imbécil de mi jefe que me está arruinando la vida.
No pasa nada; porque de todos los muchos pecados de Ruslan, ser guapísimo podría ser el más peligroso.
Esta noche, fantasear con él es justo lo que necesito para llevarme al límite.
Pero cuando bajo la mirada hacia mi teléfono, aplastado a mi lado,
Ahí está.
Un mensaje de voz de 7 minutos y 32 segundos...
Enviado a Ruslan Oryolov.
Entro en pánico y lanzo mi teléfono al otro lado de la habitación.
Pero no hay forma de deshacer el daño causado por mi muy sonoro orgasmo.
Entonces, ¿qué puedo hacer?
Mi plan era simplemente evitarlo y actuar como si nunca hubiera pasado.
Además, nadie tan ocupado revisa sus mensajes de voz, ¿verdad?
Pero cuando programa una reunión a solas conmigo de exactamente 7 minutos y 32 segundos,
Una cosa es segura:
Lo.
Escuchó.
Todo.
Mi jefe dominante
El Sr. Sutton y yo no hemos tenido más que una relación de trabajo. El me da órdenes y le escucho. Pero todo eso está a punto de cambiar. Necesita una fecha para una boda familiar y me ha elegido como su objetivo. Podría y debería haber dicho que no, pero ¿qué más puedo hacer cuando amenaza mi trabajo?
Es aceptar ese favor que cambió mi vida entera. Pasamos más tiempo juntos fuera del trabajo, lo que cambió nuestra relación. Lo veo bajo una luz diferente, y él me ve bajo una luz diferente.
Sé que está mal involucrarse con mi jefe. Intento luchar pero no lo consigo. Es solo sexo. ¿Qué daño podría causar? No podría estar más equivocada porque lo que empieza siendo solo sexo cambia de dirección de una manera que nunca podría imaginar.
Mi jefe no solo es dominante en el trabajo sino en todos los aspectos de su vida. He oído hablar de la relación DOM/Subs, pero no es algo en lo que haya pensado mucho. A medida que las cosas se intensifican entre el Sr. Sutton y yo, me piden que me convierta en su sumisa. ¿Cómo puede uno convertirse en algo así sin experiencia ni deseo de serlo? Será un desafío para él y para mí, porque no me gusta que me digan qué hacer fuera del trabajo.
Nunca esperé que lo único de lo que no sabía nada fuera lo mismo que me abriera un mundo increíble y completamente nuevo.












