Capítulo 6 Capitulo 6

El amanecer de los cómplices

El frío de la madrugada en los acantilados de Veridia no pedía permiso para entrar. Se colaba por las rendijas de los enormes ventanales de la Fortaleza de Cristal, arrastrando el olor a yodo, a salitre y a tormenta suspendida sobre el océano.

Me quedé inmóvil en el bo...

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