Capítulo 21 La huida que no fue silenciosa

La última mañana en la casa parroquial amaneció con un cielo bajo y una llovizna fina que parecía querer borrar las huellas de todo lo que había ocurrido entre aquellas paredes.

Owen ya estaba despierto cuando Erika abrió los ojos. Estaba sentado en el borde de la cama, vestido con ropa civil por p...

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