Capítulo 25 El lugar donde los monstruos descansan

Llegaron cuando el cielo empezaba a clarear por el este, una franja pálida que apenas lograba perforar las nubes bajas.

El lugar no era una casa. Era un antiguo almacén de piedra a medio convertir, rodeado de bosques densos y de un silencio tan espeso que dolía en los oídos. No había vecinos a la v...

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