Capítulo 32 Cuando el bosque deja de ser suficiente

Owen salió al amanecer.

La lluvia había cesado, pero el cielo seguía bajo y gris. Llevaba la chaqueta negra, el arma discreta en la cintura y el rostro cerrado. Antes de cruzar la puerta se detuvo frente a Erika, le tomó la cara con las dos manos y la miró con una seriedad que no admitía discusión....

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