Capítulo 43 La marea que trae los nombres viejos

Los días junto al acantilado se alargaron con la mentira de la normalidad.

Owen bajaba al pueblo cada dos jornadas. Siempre con Erika. Nunca la dejaba sola después de lo de la cabaña y del refugio. Compraban comida, preguntaban con naturalidad forzada por casas en alquiler a nombre de los Moreau, s...

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