Capítulo 47 El sitio que solo conoce un muerto en vida

Salieron del albergue de montaña cuando el cielo todavía era de un gris profundo, casi negro.

Owen no encendió las luces del todoterreno hasta que estuvieron lejos de cualquier posible línea de visión. Conducía en silencio, la mandíbula apretada, una mano en el volante y la otra ocasionalmente busc...

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