Capítulo 51 El agua que se lleva los plazos

Los cinco días que habían acordado se consumieron con la lentitud cruel de las treguas que ambos sabían prestadas.

Owen no dejó de revisar el perímetro cada amanecer. Ya no lo hacía con la urgencia de quien espera una emboscada de un momento a otro, sino con la constancia de un hombre que había apr...

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