Capítulo 54 La línea que se acerca

La luz del motel era del mismo amarillo enfermo de siempre. Olor a humedad, a desinfectante barato y a carretera. Owen no había dormido más de una hora seguida. Se levantó cuando el reloj del teléfono marcó las cinco en punto, se vistió en silencio y se quedó junto a la ventana separando apenas la c...

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