Capítulo 57 El mes que robamos al pasado

Los primeros días al otro lado de la frontera se midieron en el espesor de un silencio que, por primera vez, no olía a persecución inmediata.

La casa de piedra y teja estaba medio escondida entre cerros bajos y vegetación densa. No había vecinos a la vista. Solo el arroyo que corría unos metros más...

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