Capítulo 64 La primavera que no pedimos

El tiempo, cuando se vuelve costumbre, también se vuelve sospechoso.

Owen lo sentía cada mañana al abrir los ojos. Un segundo —solo un segundo— en el que el cuerpo no calculaba la distancia hasta el arma ni la ruta más rápida hasta el todoterreno. Un segundo en el que el olor a café y a madera y a ...

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