Capítulo 66 Lo que el silencio permite crecer

Las plantas ya no eran brotes.

Tenían tallos más firmes, hojas más anchas, una presencia pequeña pero real detrás de la casa. Erika las regaba al atardecer, cuando el sol bajaba entre los cerros y el calor del día empezaba a aflojar. Owen a veces se detenía a mirarlas al regresar de su ronda. No de...

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