Capítulo 52 Tiene que ser mi marioneta

Alejandro percibe un cambio súbito en el rostro de Sofía.

La rabia y la decepción se han evaporado de sus ojos, y ese silencio repentino le enciende una alarma instintiva.

—Sofía, ¿de qué hablas? Te noto extraña… —balbucea, intentando disimular el nerviosismo mientras una gota de sudor frío le c...

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