Capítulo 57 Sombras en la entrada

Un segundo después, el cerrojo de la puerta principal giró con estrépito.

El color abandonó por completo el rostro de Magdalena; la taza tembló en sus dedos hasta derramar un poco de líquido sobre la mesa de madera.

—Es Leonardo... —susurró Magdalena con la voz quebrada por el pánico, poniéndose ...

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