Capítulo 35 El extraño

Cerré de un solo golpe violento la portezuela metálica de mi casillero y me fui corriendo a refugiarme en los baños de mujeres para huir del acoso social. Abrí el grifo, lavé mi rostro repetidas veces con agua helada para calmar los latidos de mi corazón y me vi fijamente en el espejo; en ese instan...

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