Capítulo 37 No me dejes

El miedo más agudo, me paralizó por completo los músculos, dejándome clavada a la tierra húmeda del bosque. Esta era la primera vez en toda mi vida que veía a un vampiro real frente a mí, y su velocidad sobrenatural e invisible a los ojos fue algo que me espantó de una manera indescriptible; compren...

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