Capítulo 50 El alfa

—Pero Liz, por favor, escúchame un momento… —suplicó Violeta detrás de mí, intentando alcanzar mi paso con desesperación en su mirada lobuna.

Le doy la espalda de forma tajante para cortar la conversación, pero al dar la vuelta a ciegas, terminé chocando bruscamente contra el cuerpo firme de alguie...

Inicia sesión y continúa leyendo