Capítulo 52 Quédate aquí

Valentina

No sabía qué me aterraba más, si los disparos que continuaban escuchándose afuera o la forma en que mi padre estaba mirando al hombre que acababa de entrar. Nunca había visto ese miedo en sus ojos. Ni siquiera cuando mi madre desapareció, ni durante las peores épocas de su carrera polític...

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