
DESTINADOS. Condenada a amarlo.
Dayana Perez Almaguer · En curso · 60.3k Palabras
Introducción
Valentina Ferrer jamás imaginó que el caso más importante de su carrera terminaría llevándola a los brazos del hombre al que debe destruir.
Damiano Thompson no cree en el destino, solo en el poder, hasta que una mujer casada, brillante y tan indomable como hermosa despierta en él una obsesión capaz de poner en riesgo todo lo que ha construido.
Capítulo 1
Valentina
Llevaba puesto un vestido negro y tacones altos. Era el look favorito de mi esposo, el admirado Sebastián Ferrer, y no podía fallarle. Después de todo, esa noche tenía que cumplir con mi papel de esposa perfecta, sonreír cuando correspondía, saludar a las personas adecuadas y mantenerme a su lado el tiempo suficiente para que nadie pudiera sospechar que, detrás de aquella imagen impecable, yo estaba completamente agotada de fingir.
Nos conocimos cuatro años atrás, producto de un trato arreglado por nuestros padres. Para ellos todo parecía sencillo: mi familia necesitaba ayuda financiera y Sebastián acababa de salir de un proceso penal complicado que había dejado su reputación bastante dañada. Necesitaba limpiar su imagen y, ¿qué mejor manera de hacerlo que casándose con una joven de buena familia que acababa de graduarse en Derecho?
Nadie pensó en mí. Mucho menos en lo que yo quería.
Recuerdo perfectamente el día en que mi padre llegó a mi habitación con un pozuelo de magdalenas porque sabía cuánto me gustaban. Me habló de lo importante que era para él seguir siendo alcalde y de todas las cosas que estaban en juego si perdía el poder. Después, sin siquiera prepararme para lo que venía, dejó caer la noticia de mi boda con Sebastián como un balde de agua fría. No me preguntó si quería casarme. Tampoco me pidió mi opinión.
Simplemente me informó de una decisión que ya estaba tomada.
Cuando se marchó, me quedé sola en una esquina de mi habitación, llorando mientras intentaba recuperar el aire. Había hiperventilado tanto que me dolía el pecho y, por primera vez, entendí que mi vida podía cambiar por completo sin que nadie necesitara preguntarme qué quería hacer con ella.
Los Ferrer tenían varios millones en el banco, justo lo que mi padre, Magnus Storne, necesitaba para financiar sus artimañas y continuar aferrado a la alcaldía del pueblo. Si no aceptaba aquella boda, perdería el poder y, con él, la posibilidad de seguir pagando a las personas encargadas de esconder o deshacerse de las embarradas que había cometido durante los últimos diez años. Errores que, por cierto, seguían repitiéndose.
Mi padre nunca sentaba cabeza. Se había convertido en un vicio robarle a su propia gente y utilizar su posición para beneficiarse de quienes confiaban en él. A veces lo odiaba por eso, pero seguía siendo mi padre y, por mucho que me doliera reconocerlo, lo amaba más que a nada en el mundo.
Sebastián siempre había sido apuesto, aunque nunca lo consideré mi tipo. Aun así, con el tiempo habíamos aprendido a convivir y a sobrellevar aquello que ambos llamábamos matrimonio. Habíamos hecho absolutamente todo lo que hacía una pareja casada, sexo incluido, y aunque nuestra relación estaba lejos de ser perfecta, tampoco podía decir que nos lleváramos mal. Teníamos nuestros encontronazos de vez en cuando, pero habíamos encontrado una especie de equilibrio que nos permitía seguir adelante.
Quizá ese era precisamente el problema: me había acostumbrado demasiado a una vida que nunca había elegido.
—No pongas esa cara —me dijo Sebastián sin mirarme directamente mientras saludaba a uno de los invitados—. Pareces molesta. Estás muy rara.
—Adivinaste —respondí en voz baja, sin perder la sonrisa que llevaba dibujada en el rostro.
No contestó. Solo apretó un poco más la mano sobre mi espalda, recordándome que tenía que seguir su ritmo y no hacer nada que pudiera dejarlo mal frente a la gente.
En algún momento de la noche recibió una llamada y se apartó para contestarla. Siempre tenía «algo importante» que hacer cuando ya no necesitaba que yo estuviera a su lado, así que aproveché la oportunidad para alejarme un poco.
Caminé hacia un pasillo más tranquilo y me apoyé contra una pared cercana a un balcón interior. Cerré los ojos durante unos segundos, agradeciendo por fin poder descansar el rostro de tanto fingir.
—¿Una copa, señora Ferrer?
Abrí los ojos y encontré frente a mí a un joven que llevaba una bandeja repleta de tragos y un par de copas de vino blanco. Asentí y tomé una, aunque antes de probarla preferí servirme un trago de whisky.
—Gracias. ¿Me traes un canapé, por favor? Creo que estaré aquí un largo rato.
—Claro, enseguida se lo traigo.
Bajó la cabeza con una cortesía exagerada, casi como si estuviera hablando con una reina, y tuve que contener una sonrisa.
Si supiera quién era realmente mi padre, probablemente no me trataría con tanta reverencia.
No tardó ni dos minutos en regresar. Le agradecí mientras tomaba el canapé y, en cuanto se alejó, me di la vuelta para degustarlo mientras buscaba la salida sin llamar la atención. Quería ir al jardín y tomar un poco de aire antes de regresar junto a Sebastián.
No llegué muy lejos.
—Licenciada Ferrer, ¿cierto?
La voz hizo que me detuviera. Su apariencia era mucho más impactante que su voz, aunque tampoco podía decir que aquello me sorprendiera. Ya había oído hablar de él muchísimas veces. ¿Quién no conocía al magnate más poderoso del momento?
Mentiría si dijera que me impresionaba.
Yo no me impresionaba fácilmente con nada ni con nadie. Generalmente era yo quien causaba ese efecto en los demás.
El hombre me extendió una mano y accedí a estrechársela.
Su mirada permaneció fija en mí mientras lo hacía. Tenía unos ojos azul oscuro, enmarcados por pestañas pobladas y negras, una nariz fina y unos labios que resultaban demasiado atractivos para mi tranquilidad. Llevaba el cabello peinado hacia atrás y su perfume era imposible de ignorar; un aroma intenso que parecía formar parte de él y que, por alguna razón, me provocó una sensación extraña.
Nunca había sentido que un perfume pudiera identificar tanto a una persona, aquel hombre olía a problemas.
—Damiano Thompson —se presentó.
—¿A qué debo el honor?
Me aseguré de haber masticado y tragado el último bocado antes de responderle. No pensaba permitir que aquel encuentro terminara convirtiéndose en una anécdota humillante.
A nuestra extraña reunión se sumaron dos hombres más. Definitivamente eran sus guardaespaldas; ni siquiera tuve que preguntárselo.
—Acompáñame un momento a un sitio más privado —dijo Damiano, con una seguridad que me hizo fruncir el entrecejo. Lo dijo como si no existiera la posibilidad de que yo pudiera negarme.
Miré alrededor buscando a Sebastián. No sé por qué, pero siempre tenía la sensación de que mi esposo podía estar observándome desde alguna parte.
—¿Ellos vienen? —pregunté, señalando discretamente a los guardaespaldas.
—Solo por seguridad.
«Patético y exagerado.»
—Cinco minutos, señor Thompson.
Llegamos al invernadero. Los guardaespaldas se quedaron afuera mientras nosotros nos adentrábamos en busca de privacidad. Teníamos que hablar rápido. Si Sebastián nos veía juntos, aquello podía convertirse en un problema bastante gordo.
Damiano se detuvo frente a mí y cruzó los brazos.
—No iré con rodeos, licenciada. La he invitado a conversar porque quiero proponerle algo.
—La verdad, estoy un poco abarrotada de clientes en este momento.
Su mirada cambió. Pasó de ser fría y calculadora a adquirir un matiz que me hizo arrepentirme inmediatamente de aquella respuesta. Seguramente le había sonado a chiste, pero yo había sido directa y sincera.
—Sé que eres la mejor abogada del país.
—Lo soy —recalqué, con cero humildad.
Una pequeña sonrisa apareció en sus labios.
—También sé tu secreto.
Todo mi cuerpo se tensó, nadie fuera de nuestras familias sabía de aquel acuerdo que, en seis meses, cumpliría cinco años de firmado. ¿Sería posible que él lo supiera? Tragué saliva antes de responder.
—No sé de qué me hablas. ¿Qué pasó con eso de no ir con rodeos? Te queda un minuto, y está corriendo.
—Lo sé absolutamente todo sobre ti —contestó mientras se aproximaba con pasos lentos—. No me pongas a prueba, licenciada.
—Y tú deja de jugar con mi mente, señor Thompson.
—Damiano. Para ti.
La corrección llegó acompañada de otro paso hacia mí, volví a tragar en seco. Su rostro estaba cada vez más cerca del mío y, contra toda lógica, sentí que las piernas comenzaban a fallarme.
«¿Qué demonios estaba haciendo?»
Últimos capítulos
#57 Capítulo 57 La voz de mi padre
Última actualización: 9/16/2026#56 Capítulo 56 El hombre que desafié
Última actualización: 9/16/2026#55 Capítulo 55 La verdad
Última actualización: 9/16/2026#54 Capítulo 54 No podrán encontrarte
Última actualización: 9/16/2026#53 Capítulo 53 Herido
Última actualización: 9/12/2026#52 Capítulo 52 Quédate aquí
Última actualización: 9/10/2026#51 Capítulo 51 El desconocido
Última actualización: 8/26/2026#50 Capítulo 50 Impacto cruel
Última actualización: 8/26/2026#49 Capítulo 49 Confusión
Última actualización: 8/25/2026#48 Capítulo 48 La casa
Última actualización: 8/24/2026
Te podría gustar 😍
La Cuarta Vida de la Omega
El Alfa más brutal, temido y despiadado de las manadas, le propone un trato inesperado: convertirse en su Luna. Ella necesita el poder y la protección que solo un Alfa como él puede proporcionarle.
Acepta, convencida de que podrá utilizar al Alfa para conseguir su venganza.
Lo que no imagina es que el Alfa también tiene sus propios secretos… y que acercarse demasiado a él podría ser mucho más peligroso que enfrentarse a sus enemigos.
Mientras su antigua pareja la traiciona con su propia media hermana, Escarlata comienza su plan de venganza. Pero cuanto más se acerca al alfa, más difícil le resulta distinguir entre el peligro y la atracción.
Ella quería usar al Alfa para vengarse.
Él tenía sus propias razones para elegirla.
Y ninguno estaba preparado para enamorarse.
Esta vez, ella no permitirá que nadie decida cómo termina su historia.
La Omega despreciada está a punto de convertirse en la mujer que nadie podrá volver a destruir.
La novia del vampiro (libro 1 de la serie El Consejo Oscuro)
Alina Deluca lleva una vida normal en el norte de California. Al menos eso es lo que hace creer al mundo. Encerrados en sus hipnotizantes ojos esmeralda hay horrores de los que nunca podría hablar, incluso si le costara la vida.
Erick Stayton, el príncipe vampiro, es su pesadilla. Para ella, no era más que un depredador frío y salvaje que ansiaba su sangre y le arrebató todo lo que tenía durante aquella noche traumática hace cuatro años. El problema es que está destinada a ser su esposa.
Reuniendo todas sus fuerzas para poner en orden su vida desastrosa, se ve envuelta en una disputa ancestral y una lucha por el poder de proporciones asombrosas. Curiosamente, se encuentra conectando con Erick de maneras que nunca imaginó. De repente, todo no es lo que parece.
¿Es Erick el monstruo despiadado que Alina cree que es? ¿Será una ley vampírica hecha hace eones la perdición de toda la raza vampírica? ¿Florecerá una pasión ardiente en estos tiempos tan sangrientos?
Las pruebas del inframundo de Luna
Ahora, debe competir contra 20 mujeres de varios mundos por la mano de un hombre que ni siquiera quiere. Esto es una pesadilla...
Afortunadamente, su abuela le ha enviado un asistente — ¡un lobo fantasma! Pero en realidad, es un chico fantasma...
Las aventuras de Juniper en el inframundo y sus enredos con estos chicos la llevarán a lugares que nunca imaginó. ¿A dónde la llevará su viaje?
La novia fugitiva
Amelia, huyó el día de su boda, pues era fiel creyente en el amor, huyó lejos de su familia y todo lo que le rodeaba, para darle paso a una nueva vida, pero estaba lejos de imaginarse, que el hombre que dejó botado en altar la buscaría para vengarse de ella y hacerla vivir el sufrimiento más grande que ella pudiera sentir.
Unos años más tarde, después de haber sometida a tantas humillaciones, Amelia regresó convertida en otra mujer, empoderada, y llena también de unos deseos inmensos de vengarse del hombre que le hizo tanto daño.
Pero con lo que ninguno de los dos cuenta, es que siempre estuvieron destinados a estar juntos ¿Crees en las segundas oportunidades? ¿Crees en el amor verdadero?
Acompáñame en esta conmovedora historia.
El Destino Errante de Lucky: Emparejada con un Rey Alfa
Wyatt sonrió y, por un momento, fue como si mi corazón hubiera saltado de mi pecho. Parecía una estrella de cine parada allí con el sol de la madrugada detrás de él. Su cabello castaño estaba peinado un poco más de lo habitual, con rizos más prominentes y estaba recogido y alejado de su rostro. Su barba, que por lo general se parecía más a una espesa barba en las mejillas y la barbilla, había crecido un poco más, y me preguntaba cómo no me había dado cuenta de eso esta mañana.
Fue entonces cuando me di cuenta de que no me permitía mirarlo más que unos instantes. Si lo hubiera hecho, me habría fijado en la manga llena de tatuajes que tenía en el brazo izquierdo, especialmente cuando estaba sin camisa esta mañana. O me habría dado cuenta de que sí, era sexy. Sí, era precioso. Pero también era bastante guapo y parecía tener un aire dulce...
Me quité ese pensamiento de la cabeza. Como alfa, ni siquiera saldría con una mujer cualquiera, y definitivamente no con una que leyera como un humano en lugar de un hombre lobo.
Wrenlee «Lucky» Jones quería mantener un perfil bajo. Demonios, su vida dependía de ello. Pero cuando cumplió 18 años y descubrió que un enamorado de ella desde hace mucho tiempo era en realidad su compañero hombre lobo predestinado, las cosas se complican rápidamente. En cuestión de semanas, es víctima de una antigua maldición y tiene que luchar tanto contra entidades mágicas como contra su testarudo y autoritario compañero, que resultó ser el Rey Alfa del Dominio de los Apalaches. Atrapada repentinamente entre el destino, el miedo y el amor, Wrenlee debe sortear la maldición que la rodea y tomar decisiones que no solo le costarán a ella... sino también a su pareja. (Libro introductorio a las novelas del Dominio de los Apalaches, narrado desde perspectivas alternas)
EL PRECIO DE TU AMOR
Han pasado 6 largos años desde que Anaelise dejó Durango, y esos mismos en que jamás pudo superarla.
Muy preocupado por el alejamiento que Andrew está profesando sobre su familia, su padre, Jarol White, interviene en su vida involucrando a una chica que parece inofensiva. Jarol hace un trato ofreciéndole dinero para poder seguir con sus pasantías en medicina, y ante la desesperación, Natali, sucumbe a negociar con el hombre mayor, decidida a utilizar todos sus encantos para que Andrew se olvide de su pasado.
¿Cuánto le costará a Natali el amor de Andrew? Y ¿cuál será el precio de su amor?
El CEO Sobre Mi Escritorio
—Sé que sí.
—¿Y si no quiere este tipo de protección?
—La querrá —digo, bajando un poco la voz—. Porque necesita a un hombre que pueda darle el mundo.
—¿Y si el mundo arde?
Mi mano se tensa sutilmente en la cintura de Violet.
—Entonces le construiré uno nuevo —respondo—. Aunque tenga que quemar el viejo yo mismo.
No trabajo para Rowan Ashcroft.
Trabajo bajo él.
Desde mi escritorio, decido quién obtiene acceso al CEO más implacable de la ciudad y quién no pasa del lobby. Gestiono su tiempo, su silencio, sus enemigos. Mantengo su mundo en marcha mientras el mío se derrumba en silencio bajo facturas impagas, una madre internada en rehabilitación y un hermano que desapareció sin despedirse.
Rowan Ashcroft es poder envuelto en un traje a medida.
Frío. Intocable. Implacable.
No coquetea. No sonríe. No ve a las personas, solo su utilidad.
Y durante mucho tiempo, yo solo fui útil.
Hasta que empezó a observarme.
Al principio, el cambio en su atención es sutil. Una pausa demasiado larga. Una mirada que se queda. Órdenes que me acercan en vez de alejarme. El hombre que está de pie frente a mi escritorio empieza a controlar más que mi agenda, y me doy cuenta demasiado tarde de que llamar la atención de Rowan Ashcroft es mucho más peligroso que ser ignorada.
Porque los hombres como él no ansían afecto.
Ansían posesión.
Esto se suponía que era un trabajo.
No una prueba de mis límites.
No una lenta y deliberada caída en su autoridad.
Pero si Rowan Ashcroft decide que pertenezco bajo su escritorio, que así sea.
Sobrevivir tiene un precio, y las facturas no se preocupan por cómo las pago.
Cuando los Contratos se Convierten en Besos Prohibidos
Cuando Amelia Thompson firmó ese contrato de matrimonio, nunca supo que su esposo era un agente encubierto del FBI.
Ethan Black se acercó a ella para investigar el Grupo Viktor—la corporación corrupta donde trabajaba su difunta madre. Para él, Amelia era solo otra pista, posiblemente la hija del conspirador que estaba jurado a destruir.
Pero tres meses de matrimonio lo cambiaron todo. Su calidez e independencia feroz desmantelaron cada defensa alrededor de su corazón—hasta el día en que ella desapareció.
Tres años después, ella regresa con su hijo, buscando la verdad sobre la muerte de su madre. Y él ya no es solo un agente del FBI, sino un hombre desesperado por recuperarla.
Un Contrato de Matrimonio. Una Herencia que Cambia la Vida. Una Traición que Rompe el Corazón.
¿Podrá el amor sobrevivir esta vez a la máxima decepción?
Solo un para siempre
Digo, porque debe existir una razón para que a estas alturas me siga afectando aquello que viví hace tantos años. Algo que explique, por qué los hechos que me llevaron hasta donde hoy estoy, me persigan sin cansancio.
Desde que todo comenzó, o acabó, depende de cómo se mire, no he podido avanzar. No realmente. Siempre hay algo que me hace regresar atrás.
Una frase. Un lugar. Una fecha.
Todo me lleva hacia él.
A mi supuesto "para siempre".
La frustración y la rabia me llenan cuando recuerdo cómo sucedió todo. Cómo fue capaz de mirarme a los ojos mientras besaba a otra, mientras tocaba a otra. Cómo fue capaz de culparme de todo cuando lo enfrenté.
El dolor de la traición fue horrible. No solo por lastimar mi orgullo, mi dignidad, sino también, por todo lo que provocó en mi posterior vida.
Me prometió un para siempre. Y nunca lo cumplió.
No al menos, de la forma en que debía.
La Novia Reacia del Despiadado Jefe de la Mafia
La voz de Melo era baja, peligrosa, sus dedos se curvaban bajo su barbilla. —Firmaste la deuda de tu padre con tu nombre. Eso te hace mía.
Isabella lo miró a los ojos fríos y grises, negándose a apartar la vista. —Puedes poseer mi cuerpo, Melo Rossi —susurró—, pero nunca poseerás mi corazón.
Su sonrisa era lo suficientemente afilada como para cortar. —Eso lo veremos.
Cuando la deuda de su padre la ata a un despiadado jefe de la mafia, Isabella Bianchi se convierte en la esposa reacia de Carmelo Rossi, un hombre temido por su crueldad y deseado por su poder.
Atrapada en su mundo de peligro y tentación, Isabella lucha por mantener su corazón intacto. ¿Podrá escapar del hombre que posee su destino o caerá por el monstruo al que ha aprendido a temer?
Sin Segunda Oportunidad, Despreocupada y Próspera
Mi prometido estaba allí con su amante embarazada envuelta en sus brazos, burlándose de mí. —Sin mí, no eres nada.
Me di la vuelta y llamé a la puerta del hombre más rico de la ciudad. —Sr. Locke, ¿interesado en una alianza matrimonial? Estoy ofreciendo una participación de cien mil millones de dólares—más un futuro imperio empresarial, sin costo alguno.
Fingido a real
Gautam es un doctor alto, moreno y guapo. Es inteligente, divertido e ingenioso. Necesita ayuda de alguien para salir de una situación incómoda con su amigo. Encuentra una solución perfecta...
Únete a su viaje y descubre cómo se enamoran de verdad...












