Capítulo 54 No podrán encontrarte

Valentina

El rugido de los vehículos se hizo más fuerte y, por primera vez desde que había comenzado aquella pesadilla, vi algo diferente en los ojos de Damiano: preocupación. No era por él. Era por mí.

Me sujetó de la mano y me hizo avanzar hacia el pasillo mientras sus hombres cerraban las puerta...

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