Capítulo 41 41

DANTE

La celda olía a humedad y metal oxidado.

Pasé la noche en un banco duro, con el ruido de un borracho roncando al fondo y el sonido de pasos en el pasillo. Los guardias de la finca me habían entregado a la policía sin dudarlo, acusándome de entrar a propiedad privada. No intenté defenderme; no ...

Inicia sesión y continúa leyendo