NovelaGO
Doble tentación: Entre el mujeriego y mi hermano

Doble tentación: Entre el mujeriego y mi hermano

Maye Lyn V · Completado · 146.5k Palabras

493
Tendencia
6.5k
Vistas
150
Agregado
Agregar a estante
Comenzar a leer
Compartir:facebooktwitterpinterestwhatsappreddit

Introducción

Trish esta en una encrucijada, atrapada entre el deseo prohibido hacia su hermano y el mujeriego que la acorrala cada vez que puede.
Si tiene que pecar, ¿con cuál de los dos se irá al infierno?
—¡Espera, espera! ¡Nico!
—¿A dónde crees que vas? —digo, golpeando su culo.
—Nico, en serio, tengo que irme —protesta, pero su resistencia es débil.
Empiezo a besarla y a quitarle la ropa, mis manos recorriendo su cuerpo con familiaridad. Ella toca mi cabeza y juega con mi cabello mientras yo me hundo entre sus senos, escuchando los suaves sonidos que escapan de su boca.
—Nico... —gime, su voz llena de deseo.
Voy bajando por su vientre, mis manos separando sus muslos con facilidad. Ella dice que tiene que volver al trabajo, pero yo la interrumpo. Su voz me pide que la convenza, porque ella también desea quedarse.
—Yo también tengo que trabajar —murmuro, mi voz ronca—. Pero no en otra cosa ahora mismo, solo en ti. ¿Qué importa el trabajo? Sigue siendo nuestra hora del almuerzo, Trish. Y nos toca el postre.
Ella se gira y corre hacia un lado de la cama, pero mi cuerpo la encuentra rápidamente. Me subo sobre su vientre, mis manos encontrando sus senos mientras la mantengo firmemente bajo mi control.
—Nico, por favor... —susurra, su respiración acelerada, pero sus caderas se mueven debajo de mí, buscando con desespero mi pene—. Tengo que…—llevo un dedo hasta su boca y ella lo muerde, humedeciéndolo con su lengua.
—Mira cómo nos juntamos —digo, mi voz cargada de deseo mientras ella mira hacia abajo y ve cómo nuestros cuerpos están a punto de unirse—. Parece que no podemos separarnos, Trish…. No ahora.

Capítulo 1

Nico pequeño Queen.

No puedo evitar sonreír al recordar la primera vez que vi a Trish Evans. Fue en la boda de Chiara y Daniele, hace dos años. Había escuchado su nombre en alguna conversación, de hecho, escuché claramente cuando Chiara me pedía que fuera a los ensayos, no le presté mucha atención, era una pérdida de tiempo para la poca cosa que teníamos que hacer, no era una gran ciencia.

Pero Chiara era la jefa de Trish y yo creí que después de ese día la vería un par de veces. Aunque no fue así.

Ella fue una de las damas de honor, y desde el momento en el que la vi, supe que sería un reto, sí, por esa mirada desafiante.

Trish tenía esa aura de inalcanzable, de mujer que sabe su valor y no permite que nadie la haga sentir menos. Algo que, debo admitir, despertó mi interés de inmediato.

Recuerdo cómo intenté acercarme a ella durante la recepción. Le ofrecí una copa de vino y un comentario ingenioso, seguro de que caería bajo mi encanto como todas las demás. Pero Trish ni siquiera me dio una oportunidad. Me miró con desdén, rechazando la copa y, con una frialdad que aún me causa escalofríos.

—No, gracias—Fue la primera vez que alguien me rechazaba tan directamente. Y vaya que lo hizo con estilo.

Dos años después, estaba en un club en Milán, disfrutando de una noche más de excesos y diversión. Entonces, entre la multitud, la vi.

Trish.

La única mujer que había logrado lo imposible: ignorarme.

Estaba rodeada de amigos, riendo y disfrutando del ambiente.

Mi interés se renovó al instante. ¿Ella disfrutando y en un buen ambiente?

Tenía que intentar una vez más. Parecía mi oportunidad de lograrlo, no se me daba bien rendirme o perder.

Habían pasado dos años, pero creo que nunca era tarde para la cacería.

Me acerqué a ella, sorteando cuerpos y copas, y cuando estuve lo suficientemente cerca, solté un bufido audiblemente. La tomé suavemente del brazo, lo suficiente para llamar su atención sin parecer demasiado insistente. Pero yo siempre soy directo, no me gusta indicar otra cosa, siempre voy de frente con lo que quiero.

Y esta noche la quería a ella en mi cama, ¿era mucho pedir?

—Trish, ¿verdad? —dije con una sonrisa que sabía era encantadora.

Ella giró la cabeza y me miró con una mezcla de sorpresa y desdén.

¿Desdén?

Era esa misma mirada de dos años atrás.

—Sí, ¿qué quieres, Nico? —respondió, liberando su brazo de mi agarre. Me recordaba, eso ya era un buen paso.

Me acerqué más, acortando la distancia entre nosotros.

—Quiero bailar contigo—susurré en su oído.

Trish soltó una carcajada y negó con la cabeza.

—No, gracias. —Ella también era muy directa, pero no dejaría que me rechace otra vez.

—Vamos, Trish—dije, dejando escapar una carcajada—. Cualquier mujer en este lugar mataría por bailar conmigo. ¿Por qué tú no?

Ella levantó la barbilla y me miró directamente a los ojos.

—Porque yo no soy cualquier mujer—replicó con un tono de desafío.

—¿O es que no sabes bailar? — insinué, disfrutando del brillo de irritación que apareció en sus ojos. Eso significaba que podía provocarla. Me lo dejaba clarito.

Eso la hizo reaccionar, justo lo que esperaba. Me empujó suavemente por el pecho hacia la pista de baile, con una sonrisa que prometía problemas, esta parte me gustaba, por un momento la vi lucir un poco atrevida, aunque eso parecía ser imposible en alguien como ella.

Sonreí de manera perversa, sabiendo que había tocado un nervio.

La música cambió a un ritmo lento y sensual, perfecto para lo que estaba a punto de suceder. Pretendía calentarla un poco para que viera lo que estaba rechazando y que supiera que ella no era la excepción y, claro está, que, si yo ponía mi mirada en ella, Trish tenía que caer en mis brazos. Era la regla, sin excepciones.

Trish empezó a moverse con una gracia y sensualidad que me dejaron atónito.

—Continua così, fammi vedere quanto sei cattiva. —Pensé que sería una mojigata en la pista, ese vestido ajustado y correctamente largo, sin escote pronunciado y todo ese cabello con un orden al milímetro me había dejado claro que no sabía divertirse, incluso me asombró encontrarla en un lugar como este. Intenté acercarme, tocarla, pero ella mantenía mis manos a raya, asegurándose de que yo solo fuera un espectador de su espectáculo personal. Y sí que era personal, me tocaba sin dejar que yo la tocara, se movía de manera muy sensual y… ¿me gustaba lo que hacía? Desde luego, no era la mejor en esto, pero debía darle un reconocimiento a su esfuerzo.

Cambió el ritmo a uno más atrevido y de pronto no pareció ella. Fue como si…

Su habilidad para bailar era impresionante, algo que no admitiría porque podría estar siendo cuestión de suerte, y la forma en la que se movía hacía que mi cuerpo ardiera de deseo. Sobre todo, cuando se colocó de espaldas a mí, tomó mis manos y me hizo rodear su cintura, apreté mis dedos contra su vientre y fui subiendo por su cuerpo, pero ella giró rápidamente, quedando frente a mí.

Recuerdo que algo que me llamó mi atención la primera vez fue que Trish era alta.

Su rostro casi quedaba a la altura del mío, como si me desafiara.

Mis manos cayeron a ambos lados cuando su sonrisa se curveó, ella ya me había demostrado que sabía bailar y lo vio en mis ojos, me vio fascinado.

Maldición.

Ella siguió con lo suyo, sus manos colgadas a mi cuello.

Cada segundo que pasaba, mi frustración y excitación crecían. No estaba acostumbrado a que me pusieran límites de esta manera. Trish jugaba conmigo, y yo estaba disfrutando cada momento, aunque no lo admitiera, porque cada vez que mis manos intentaban tocarla, ella me lo impedía.

¿Me provocaba para luego mantenerme a raya?

Cuando la música finalmente terminó, Trish me dejó allí, en medio de la pista, con una sonrisa triunfal en su rostro.

Supe en ese instante que no sería fácil, pero también supe que no me rendiría. Sentí mi cuerpo ardiendo, la vi marcharse entre la gente y no fui tras ella. No, porque ella había ganado esta vez.

Pedí un baile y me lo dio, no podía forzar más.

Pero me quedé siguiendo sus pasos sin poder perderla de vista, sin poder dejar de mirarla.

Era un reto fascinante.

Parecía una dama de hierro, pero creo que había algo más debajo de esa armadura

Últimos capítulos

Te podría gustar 😍

Fuera de Límites, Mejor Amigo del Hermano

Fuera de Límites, Mejor Amigo del Hermano

2.3m Vistas · En curso · Oguike Queeneth
—Estás tan mojada. —Me mordió la piel y me levantó para hundirme en su longitud.

—Vas a tomar cada pulgada de mí. —Susurró mientras empujaba hacia arriba.

—Joder, te sientes tan jodidamente bien. ¿Es esto lo que querías, mi polla dentro de ti? —Preguntó, sabiendo que lo había estado tentando desde el principio.

—S..sí —jadeé.


Brianna Fletcher había estado huyendo de hombres peligrosos toda su vida, pero cuando tuvo la oportunidad de quedarse con su hermano mayor después de graduarse, allí conoció al más peligroso de todos. El mejor amigo de su hermano, un Don de la mafia. Él irradiaba peligro, pero ella no podía mantenerse alejada.

Él sabe que la hermanita de su mejor amigo está fuera de límites y, sin embargo, no podía dejar de pensar en ella.

¿Podrán romper todas las reglas y encontrar consuelo en los brazos del otro?
Mi Luna Marcada

Mi Luna Marcada

806.1k Vistas · Completado · Sunshine Princess
—¿Vas a seguir desobedeciéndome? —pregunta, su mirada fría y dura.
—Sí.
Exhala, levanta su mano y la baja para abofetear mi trasero desnudo de nuevo... más fuerte que antes. Gimo por el impacto. Duele, pero es tan excitante y sexy.
—¿Lo harás de nuevo?
—No.
—¿No, qué?
—No, Señor.
—Buena chica —acerca sus labios para besar mi trasero mientras lo acaricia suavemente—.
—Ahora, voy a follarte —me sienta en su regazo en una posición de monta. Nos miramos a los ojos. Sus largos dedos encuentran el camino hacia mi entrada e insertan sus dedos.
—Estás empapada por mí, nena —dice complacido. Mueve sus dedos dentro y fuera, haciéndome gemir de placer.
—Hmm —pero de repente, se van. Lloro mientras deja mi cuerpo ansiando por él. Cambia nuestra posición en un segundo, así que estoy debajo de él. Mi respiración es superficial y mis sentidos incoherentes mientras anticipo su dureza en mí. La sensación es fantástica.
—Por favor —suplico. Lo quiero. Lo necesito tanto.
—Entonces, ¿cómo te gustaría venirte, nena? —susurra.
¡Oh, diosa!


La vida de Apphia es dura, desde ser maltratada por los miembros de su manada hasta que su compañero la rechaza brutalmente. Está sola. Golpeada en una noche difícil, conoce a su segunda oportunidad de compañero, el poderoso y peligroso Alfa Lycan, y vaya que le espera la aventura de su vida. Sin embargo, todo se complica cuando descubre que no es una loba común. Atormentada por la amenaza a su vida, Apphia no tiene otra opción que enfrentar sus miedos. ¿Podrá Apphia derrotar la iniquidad que amenaza su vida y finalmente ser feliz con su compañero? Sigue para más.
Advertencia: Contenido maduro.
De Mejor Amigo a Prometido

De Mejor Amigo a Prometido

1.1m Vistas · En curso · Page Hunter
Savannah Hart pensó que había superado a Dean Archer —hasta que su hermana, Chloe, anunció que se casaba con él. El mismo hombre que Savannah nunca dejó de amar. El hombre que la dejó con el corazón roto… y que ahora pertenece a su hermana.

Una semana de boda en New Hope. Una mansión llena de invitados. Y una dama de honor muy resentida.

Para sobrevivir, Savannah lleva una cita —su encantador y pulcro mejor amigo, Roman Blackwood. El único hombre que siempre la ha apoyado. Le debe un favor, y fingir ser su prometido? Fácil.

Hasta que los besos falsos empiezan a sentirse reales.

Ahora Savannah está dividida entre mantener la farsa… o arriesgarlo todo por el único hombre del que nunca debió enamorarse.
El Deseo Prohibido del Rey Licántropo

El Deseo Prohibido del Rey Licántropo

1.3m Vistas · En curso · Esther Olabamidele
—Mátala y quema su cuerpo.

Esas palabras salieron cruelmente de la lengua de mi destinado—MI COMPAÑERO.

Él robó mi inocencia, me rechazó, me apuñaló y ordenó que me mataran en nuestra noche de bodas. Perdí a mi loba, dejada en un reino cruel para soportar el dolor sola...

Pero mi vida dio un giro esa noche—un giro que me arrastró al peor infierno posible.

Un momento, era la heredera de mi manada, y al siguiente—era una esclava del despiadado Rey Lycan, que estaba al borde de perder la cordura...

Frío.

Mortal.

Implacable.

Su presencia era el infierno mismo.

Su nombre un susurro de terror.

Juró que yo era suya, deseada por su bestia; para satisfacerlo incluso si me rompe

Ahora, atrapada en su mundo dominante, debo sobrevivir a las oscuras garras del Rey que me tenía bajo su control.

Sin embargo, dentro de esta oscura realidad, yace un destino primitivo....
Yo y Mi Esposo Multimillonario

Yo y Mi Esposo Multimillonario

611k Vistas · Completado · Jady-J
Aurora, una vez conocida como la mejor asesina, renace en la familia Pendleton como la hija menos favorecida y más ridiculizada. ¿Sobrepeso? No hay problema, ¡nunca es tarde para perder peso! ¿Débil e impotente? No te preocupes, ¡nunca es tarde para levantarse! ¿Tímida y fácilmente acosada? No importa, ¡ahora es el momento de transformarse en una reina astuta!
Después de lidiar con hombres indignos y mujeres despreciables, Aurora está lista para vivir su vida libremente y sin disculpas. Pero el distante y misterioso Heath se acerca con una pregunta que lo cambia todo:
—¿Cuándo nos casamos?
Dura en Disfraz

Dura en Disfraz

1.5m Vistas · Completado · Sherry
—Todos fuera—ordené entre dientes—. Ahora.

—Jade, necesito revisar tu—comenzó la enfermera.

—¡FUERA!—gruñí con tanta fuerza que ambas mujeres retrocedieron hacia la puerta.

Una vez temida por la Organización Sombra que me drogó para replicar mis habilidades en una versión más controlable, había escapado de mis ataduras y detonado toda su instalación, lista para morir junto a mis captores.

En cambio, desperté en la enfermería de una escuela con mujeres discutiendo a mi alrededor, sus voces perforando mi cráneo. Mi estallido las congeló de shock—claramente no esperaban tal reacción. Una mujer amenazó mientras se iba—Discutiremos esta actitud cuando llegues a casa.

La amarga verdad es que he renacido en el cuerpo de una chica de secundaria con sobrepeso, débil y supuestamente tonta. Su vida está llena de acosadores y verdugos que han hecho su existencia miserable.

Pero no tienen idea de con quién están tratando ahora.

No sobreviví como la asesina más letal del mundo permitiendo que alguien me pisoteara. Y ciertamente no voy a empezar ahora.
La Cachorra del Príncipe Licántropo

La Cachorra del Príncipe Licántropo

5.4m Vistas · En curso · chavontheauthor
—Eres mía, cachorrita—gruñó Kylan contra mi cuello.
—Pronto estarás rogándome. Y cuando lo hagas—te usaré como me plazca, y luego te rechazaré.



Cuando Violet Hastings comienza su primer año en la Academia de Cambiantes Starlight, solo quiere dos cosas: honrar el legado de su madre convirtiéndose en una sanadora hábil para su manada y pasar por la academia sin que nadie la llame rara por su extraña condición ocular.

Las cosas toman un giro dramático cuando descubre que Kylan, el arrogante heredero al trono de los Licántropos que ha hecho su vida miserable desde el momento en que se conocieron, es su compañero.

Kylan, conocido por su personalidad fría y sus maneras crueles, está lejos de estar contento. Se niega a aceptar a Violet como su compañera, pero tampoco quiere rechazarla. En cambio, la ve como su cachorrita y está decidido a hacer su vida aún más un infierno.

Como si lidiar con el tormento de Kylan no fuera suficiente, Violet comienza a descubrir secretos sobre su pasado que cambian todo lo que pensaba que sabía. ¿De dónde viene realmente? ¿Cuál es el secreto detrás de sus ojos? ¿Y ha sido toda su vida una mentira?
Perfecto bastardo

Perfecto bastardo

5.9m Vistas · En curso · Mary D. Sant
Él levantó mis brazos, inmovilizando mis manos sobre mi cabeza.

—Dime que no te acostaste con él, maldita sea —exigió entre dientes apretados.

—¡Vete al diablo, hijo de puta! —le respondí, intentando liberarme.

—¡Dilo! —gruñó, usando una mano para sujetar mi barbilla.

—¿Crees que soy una zorra?

—¿Entonces es un no?

—¡Vete al infierno!

—Bien. Eso es todo lo que necesitaba escuchar —dijo, levantando mi top negro con una mano, exponiendo mis pechos y enviando una oleada de adrenalina a través de mi cuerpo.

—¿Qué demonios estás haciendo? —jadeé mientras él miraba mis pechos con una sonrisa satisfecha.

Pasó un dedo sobre una de las marcas que había dejado justo debajo de uno de mis pezones.

¿El bastardo estaba admirando las marcas que me había dejado?

—Envuélveme con tus piernas —ordenó.

Se inclinó lo suficiente como para tomar mi pecho en su boca, chupando con fuerza un pezón. Me mordí el labio inferior para ahogar un gemido mientras él mordía, haciéndome arquear el pecho hacia él.

—Voy a soltar tus manos; no te atrevas a intentar detenerme.



Bastardo, arrogante y completamente irresistible, el tipo exacto de hombre con el que Ellie juró que nunca volvería a involucrarse. Pero cuando el hermano de su amiga regresa a la ciudad, se encuentra peligrosamente cerca de sucumbir a sus deseos más salvajes.

Ella es irritante, inteligente, sexy, completamente loca, y también está volviendo loco a Ethan Morgan.

Lo que comenzó como un simple juego ahora lo atormenta. No puede sacarla de su cabeza, pero nunca permitirá que nadie entre en su corazón de nuevo.

Incluso cuando ambos luchan con todas sus fuerzas contra esta ardiente atracción, ¿podrán resistirse?
Placeres culposos

Placeres culposos

796.4k Vistas · Completado · Isabella
—¡Joder! Que apretada estás …— Espeto agitado por atravesarme con su 18 cm. Mientras yo me mantengo calmada, suficientemente mojada y excitada para soportarlo.— ¡Oh, demonios! Eres señorita, eso sí que es una sorpresa bomboncito, pero no te preocupes, lo haré inolvidable.


¿Todo ha sido un error? ¿O quizás solo parte del destino? La ida por un vaso de agua, resultó en el inicio de un deseo culposo con consecuencias irreversibles.

Soy Erika Martín de 21 años, soy una latina, proveniente de Venezuela, me mudé de mi país buscando el sueño Americano ante una oportunidad de empleo como servicio doméstico en la mansión uzcategui, sin saber que mi destino cambiaría por completo, al conocer a Alejandro Uzcategui, el heredero y magnate de negocios más prestigioso dela ciudad, con una ciudad tan grande y él puso sus ojos en mi, su humilde y tímida empleada, que no sabe decirle que no, todo con él era perfecto, pero él tiene dos grandes defectos, es casado y jodidamente posesivo, me llama bomboncito y me reclama como suya. Estoy locamente enamorada de él y temo por la repercusiones de lo que vendrá, ya que se que no me dejará escapar, menos cuando sepa mi gran secreto.
Accardi

Accardi

468.7k Vistas · Completado · Allison Franklin
Él bajó sus labios hasta su oído.

—Te costará algo —susurró antes de tirar de su lóbulo con los dientes.

Sus rodillas temblaron y, si no fuera por su agarre en su cadera, habría caído. Él empujó su rodilla entre sus muslos como un soporte secundario en caso de que decidiera necesitar sus manos en otro lugar.

—¿Qué quieres? —preguntó ella.

Sus labios rozaron su cuello y ella gimió mientras el placer que sus labios provocaban se hundía entre sus piernas.

—Tu nombre —exhaló él—. Tu verdadero nombre.

—¿Por qué es importante? —preguntó ella, revelando por primera vez que su corazonada era correcta.

Él se rió contra su clavícula.

—Para saber qué nombre gritar cuando vuelva a entrar en ti.


Genevieve pierde una apuesta que no puede pagar. Como compromiso, acepta convencer a cualquier hombre que su oponente elija para que se vaya a casa con ella esa noche. Lo que no se da cuenta cuando el amigo de su hermana señala al hombre taciturno sentado solo en el bar, es que ese hombre no se conformará con solo una noche con ella. No, Matteo Accardi, Don de una de las pandillas más grandes de la ciudad de Nueva York, no hace encuentros de una sola noche. No con ella, de todos modos.
Le Di una Bofetada a Mi Prometido—Luego Me Casé con su Némesis Multimillonario

Le Di una Bofetada a Mi Prometido—Luego Me Casé con su Némesis Multimillonario

525.8k Vistas · En curso · Jessica C. Dolan
Ser el segundo mejor está prácticamente en mi ADN. Mi hermana recibió el amor, la atención, el protagonismo. Y ahora, incluso su maldito prometido.

Técnicamente, Rhys Granger era mi prometido ahora—millonario, increíblemente atractivo y un sueño húmedo de Wall Street. Mis padres me empujaron hacia el compromiso después de que Catherine desapareciera, y honestamente? No me importó. Había estado enamorada de Rhys durante años. Esta era mi oportunidad, ¿verdad? ¿Mi turno de ser la elegida?

Error.

Una noche, me abofeteó. Por una taza. Una estúpida, rota y fea taza que mi hermana le dio hace años. Fue entonces cuando me di cuenta—él no me amaba. Ni siquiera me veía. Solo era un reemplazo cálido para la mujer que realmente quería. Y aparentemente, ni siquiera valía tanto como una taza de café glorificada.

Así que lo abofeteé de vuelta, lo dejé y me preparé para el desastre—mis padres perdiendo la cabeza, Rhys teniendo una rabieta de millonario, su aterradora familia planeando mi prematura desaparición.

Obviamente, necesitaba alcohol. Mucho alcohol.

Entra él.

Alto, peligroso, injustamente atractivo. El tipo de hombre que te hace querer pecar solo por existir. Lo había conocido solo una vez antes, y esa noche, él simplemente estaba en el mismo bar que mi yo borracha y compadeciéndose de sí misma. Así que hice lo único lógico: lo arrastré a una habitación de hotel y le arranqué la ropa.

Fue imprudente. Fue estúpido. Fue completamente desaconsejado.

Pero también fue: El. Mejor. Sexo. De. Mi. Vida.

Y, como resultó, la mejor decisión que había tomado.

Porque mi aventura de una noche no es solo un tipo cualquiera. Es más rico que Rhys, más poderoso que toda mi familia, y definitivamente más peligroso de lo que debería estar jugando.

Y ahora, él no me va a dejar ir.
La Pequeña Pareja de Alfa Nicholas

La Pequeña Pareja de Alfa Nicholas

438.9k Vistas · En curso · Becky j
—¡El compañero está aquí!
¿Qué? No—espera… oh Diosa Luna, no.
Por favor, dime que estás bromeando, Lex.
Pero no lo está. Puedo sentir su emoción burbujeando bajo mi piel, mientras que todo lo que siento es pavor.
Doblamos la esquina y el aroma me golpea como un puñetazo en el pecho—canela y algo increíblemente cálido. Mis ojos recorren la habitación hasta que se posan en él. Alto. Imponente. Hermoso.
Y luego, tan rápido como… me ve.
Su expresión se tuerce.
—Joder, no.
Se da vuelta—y corre.
Mi compañero me ve y corre.

Bonnie ha pasado toda su vida siendo destruida y abusada por las personas más cercanas a ella, incluida su propia hermana gemela. Junto a su mejor amiga Lilly, que también vive una vida de infierno, planean escapar mientras asisten al baile más grande del año que está siendo organizado por otra manada, solo que las cosas no salen como planeaban, dejando a ambas chicas sintiéndose perdidas e inseguras sobre su futuro.

El Alfa Nicholas tiene 28 años, sin compañera, y no tiene planes de cambiar eso. Este año le toca organizar el Baile Anual de la Luna Azul y lo último que espera es encontrar a su compañera. Lo que espera aún menos es que su compañera sea 10 años menor que él y cómo su cuerpo reacciona ante ella. Mientras intenta negarse a reconocer que ha encontrado a su compañera, su mundo se pone patas arriba después de que los guardias atrapan a dos lobas corriendo por sus tierras.

Una vez que las traen ante él, se encuentra nuevamente frente a su compañera y descubre que ella esconde secretos que lo harán querer matar a más de una persona.
¿Podrá superar sus sentimientos hacia tener una compañera y una que es tan joven? ¿Su compañera lo querrá después de sentir el dolor de su rechazo no oficial? ¿Podrán ambos trabajar en dejar atrás el pasado y avanzar juntos o tendrá el destino otros planes y los mantendrá separados?