Capítulo 72 72

DAMIANO

Serena está aquí, al fin, sentada en el sofá de esta maldita habitación de hotel que huele a mi desesperación.

Sus ojos están fijos en el suelo, como si mirar la alfombra pudiera salvarla de esta charla. Me siento frente a ella, mis rodillas casi tocando las suyas, y tomo su mano, sus dedos ...

Inicia sesión y continúa leyendo