Capítulo 20 Cuando el pasado llamó a la puerta

El jueves comenzó con una llamada que Neriah no esperaba.

Estaba preparando café cuando el teléfono vibró sobre la encimera. Al mirar la pantalla, reconoció el nombre de su madre.

Sonrió y contestó.

—Buenos días, mamá.

—Buenos días, mi niña. ¿Te desperté?

—No, ya estaba levantada. ¿Todo bie...

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