Capítulo 21 La voz que ya no pidió permiso

El lunes, Neriah llegó a la oficina cuarenta minutos antes de su presentación.

No porque quisiera trabajar hasta el último segundo, sino porque necesitaba tiempo para respirar, revisar los materiales y acostumbrarse a la idea de que aquella mañana iba a hablar delante de personas que podían hac...

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