Capítulo 9 El hombre que escuchó sin interrumpir

Cassian Rooke detestaba las reuniones que podían haberse resuelto con un correo electrónico.

No por falta de paciencia, sino porque consideraba que el tiempo de las personas tenía valor y que desperdiciarlo era una forma de falta de respeto.

Por eso, cuando Evander entró en su despacho sin lla...

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