34 - Experto

—Entonces... ven a buscarlo.

Helena tragó saliva pesadamente pero obedeció, deslizándose a cuatro patas sobre la cama y arrastrándose hasta quedar sobre los muslos de su amante.

Iván no hizo nada, ni siquiera la tocó, manteniendo sus brazos detrás de su cuello, observando cada movimiento de Helena...

Inicia sesión y continúa leyendo