41 - ¿Está...?

—¡Más rápido, maldita sea!— gritó Erik al conductor, mientras sostenía fuertemente la mano de su hermana. —No te preocupes, estamos cerca— susurró.

Helena se veía terrible, con el rostro pálido, sudor en la frente y una expresión de dolor.

—Señor, nos están siguiendo— exclamó el conductor, mirando...

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