Capítulo 12 Sangre de hermano

NILO

Salgo del callejón con el labio partido, los nudillos raspados y una sonrisa de idiota que no puedo quitarme de la cara.

Me duele todo. La mandíbula donde ella me golpeó. La mano con la que le devolví el golpe al cerdo ese. El pecho, por dentro, por cómo me miró cuando le dije que era mía.

S...

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